MISTERIOS EN LA CIUDAD

Actualizado: 15 feb


Los números de este libro:

Como sabrán, siempre llevo mi cuaderno de trabajo porque todo es una valiosa pista... es por eso que llevo el registro de cada pequeña cosa que veo o que me sucede.

Para este libro tomamos 29 cafés y 1 té. En 3 oportunidades tomamos dos cafés cada uno. El día 22 de diciembre de 2019, Diego tomó un café y yo tuve que tomar un té... recuerdo que había almorzado una milanesa con papas fritas sin limón y tenía el hígado a la miseria.

Nos reunimos 14 veces más: 6 fueron en mi oficina, 3 en el bar del club de tenis (ese fue el peor lugar... me volvía loco escuchando los gritos... ¡OUT!, ¡Quince iguales!... uff). Y las otras 5 oportunidades en las que nos juntamos fueron en bares que estaban cercanos a la resolución de los casos en los que estaba trabajando.

Como buen detective que soy, junté todos los tickets de los cafés y el té. Diego pagaba y antes de que guardara el ticket yo ya lo había sacado de su vista. Gastó 2035 pesos más las propinas, que fueron de 232 pesos.

Y yo pensaba, justo antes de cada cita: "pobre Diego, él cree que va a tener éxito con esta idea loca de hacer libros sobre mí y mi trabajo...". Y resultó que según me dijo ya recuperó la plata de los cafés y las propinas. Y algo más le quedó, seguro... porque me enteré de que hasta le lleva torta de ricota a las chicas de la Editorial Imaginador cuando va a buscar libros.

Ahora voy al punto más importante y la razón fundamental por la que escribo esta nota. Para este libro, el primero de todos, Diego no pudo salir de su asombro cuando le conté el caso de la casa evaporada. Sus ojos se abrieron 2 milímetros más en su diámetro y al caer su mandíbula su cara se estiró casi 7 centímetros más. Cuando logró reponerse me dijo:

-Es este!!! Este es el caso que quiero contar!!!

De ahí en más sólo le interesaban los casos que había resuelto en la Ciudad Gorodina.

Los helados sin sabor, La vivienda evaporada, El ladrón por venganza, Las pinturas voladoras, El abuelo extraviado y La editora cansada son los 6 casos que decidió incluir en este primer cuaderno.

Tengan mucho cuidado si leyendo el libro descubren una mosca en su cuarto... Sabrán que ando buscando jóvenes ayudantes para resolver los casos que cada día llegan a mi oficina.

11 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo